Tercios Vascongados

Como los Fueros aún estaban en vigor,  los vascos no participaban en el ejército español (Navarra perdió este privilegio a partir de la ley de 1841), pero tan pronto como estalló la guerra las tres diputaciones consideraron necesario ofrecer una ayuda. Se reunieron en Bergara el 4 de noviembre y decidieron formar cuatro tercios compuestos por unos 3.000 hombres.

 

Trataron de formar los tercios con voluntarios, pero como no conseguían los suficientes tuvieron que sortearlos. En Oiartzun los jóvenes sorteados destruyeron la urna y huyeron al monte, pero la llamada del alcalde y otras autoridades les hicieron desistir. Hubo más localidades que tuvieron dificultades para completar el cupo de soldados correspondientes, a pesar de que las pagas asignadas a los miembros de los tercios eran generosas. Entre las iniciativas para incentivar a los voluntarios llama la atención la del Casino de Vitoria, que ofrecía 2.330 reales al primer alavés que se inutilizara.

El primer Tercio lo formaron alaveses, el segundo guipuzcoanos, el tercero vizcaínos y el cuarto jóvenes del entorno de Bergara y Markina. Partieron de Pasaia el 29 de enero bajo el mando del general Carlos María Latorre. Tras una dura singladura desembarcaron en San Fernando de Cádiz donde recibieron instrucción militar. El 27 de febrero llegaron a África.

 

Para entonces los españoles ya habían conquistado Tetuán y los Tercios Vascongados llegaron al final del conflicto. El 23 de marzo tuvieron una destacada intervención en la batalla de Wad Ras. Al día siguiente los marroquíes firmaban la paz. Los Tercios Vascongados regresaron a principios de mayo, siendo recibidos entre arcos de triunfo, música y flores en las principales ciudades.