Finaliza la exposición "Definitivamente Gipuzkoa".
La exposición se dividió en tres grandes apartados: bibliografía, cartografía e iconografía. De hecho, en el siglo XIX se escribieron clásicos de la historia de Gipuzkoa, como los de los historiadores Gorosabel, Soraluce y Echegaray, se extendió la cartografía y proliferó la iconografía de los paisajes de los pueblos.

Vista parcial de la exposición.
Anteriormente hemos realizado diferentes entradas sobre esta exposición. A veces trataban sobre temas concretos. Así, la capital del territorio o las diversas vicisitudes sufridas para la composición del territorio. Hace poco hablamos de la pintura al óleo de Eugenio Azkue. Hoy de la de José Echenagusia.

El óleo de Echenagusia en nuestra exposición.
Echenagusia fue el de mayor proyección internacional entre los pintores vascos de su generación. Vivió en Roma y su obra tuvo una amplia repercusión en Europa y América. Esto le hizo recibir encargos de las Diputaciones de Gipuzkoa y Bizkaia. La de Gipuzkoa le encargó la imagen para la vidriera que instalaría en su palacio y la dirección de su construcción en Múnich.

La pintura pasó bajo la vidriera en su salida del palacio de la Diputación.
El encargo de la Diputación fue significativo, ya que los Fueros ya habían sido abolidos para 1889. Sin embargo, se representa al rey de Castilla, Alfonso VIII, jurando los Fueros de Gipuzkoa en 1200. Es decir, un hecho que avala la tesis de la Diputación en el debate central sobre los Fueros. Desde Madrid decían que los Fueros eran leyes concedidas por un rey. Desde aquí que los Fueros eran nuestras antiguas leyes, que el rey de Castilla juró respetar.

Llegada a Ormaiztegi de la pintura.
Se acabó esta exposición temporal. Atentos a la que está preparando Maialen Lujanbio con nuestro archivo.

